25/06/2026
El recorrido de Marco Antonio por distintos servicios de Acollida i Esperança

Marco Antonio llegó desde Perú en 2022 con la esperanza de construir una nueva vida y poder ayudar a su familia. Sin embargo, poco después de su llegada a Catalunya, el estigma asociado al VIH lo llevó a una situación de extrema vulnerabilidad.
“Agarré mi maleta y me fui a la calle, sin decir nada a nadie.” —recuerda Marco Antonio, persona atendida por Acollida i Esperança.
Durante varios meses vivió en situación de sinhogarismo, mientras continuaba su tratamiento médico en el Hospital Can Ruti. Gracias al acompañamiento de trabajadoras sociales, conoció la Fundació Acollida i Esperança e inició un proceso que transformó profundamente su vida.
Can Banús: el inicio para volver a sentirse acompañado
La llegada a la casa de acogida Can Banús en Badalona supuso el inicio de una nueva etapa: “Significó un cambio de vida, un cambio impresionante”, afirma.
Allí encontró estabilidad, apoyo y acompañamiento, además de un espacio donde recuperar la confianza y aprender a convivir con personas de diferentes culturas y trayectorias.
Apasionado por la cocina y la vida social, destaca cómo el día a día compartido le ayudó a sentirse nuevamente parte de una comunidad: “La convivencia es lo más importante. Aprendes a vivir con otras personas y entiendes que todos formamos una familia” – comparte Marco Antonio.

Itaca: aprender a ser autónomo y un momento clave
Después de dos años en Can Banús, continuó su proceso en el piso de inclusión Itaca, un recurso de Acollida i Esperança situado en Barcelona orientado a fomentar la autonomía personal.
“Allí empiezas a construir una vida más autónoma: tienes tu habitación, organizas tu tiempo y aprendes a responsabilizarte de tu espacio”- explica Marco Antonio.
En esta etapa vivió uno de los momentos más importantes de su proceso: la obtención de su documentación legal en España: “para una persona migrante, tener sus papeles significa muchísimo”, sentencia.
También destaca el acompañamiento socioeducativo constante de las educadoras y educadores sociales, que estuvieron presentes a lo largo de todo el proceso: “Me enseñaron muchas cosas y estuvieron a mi lado en momentos muy difíciles”.

SAVA: Construyendo una vida propia
Actualmente vive en un piso del servicio de vivienda de la entidad donde continúa consolidando su proyecto de vida independiente gracias al acompañamiento del servicio SAVA. Vivir cerca de su familia, especialmente de su hermano y sobrinos, ha sido muy importante para él:
“Era la vida que yo deseaba: tener mis llaves, organizar mi tiempo y sentir que podía hacer una vida normal y que podía estar cerca de mi familia.” – comparte Marco Antonio.
Jaime, educador de SAVA de Acollida i Esperança, explica que esta etapa representa la recuperación plena de la autonomía:
“Cuando llegan aquí ya han hecho un proceso enorme de recuperación, nuestro trabajo es acompañarlos para que puedan construir una vida propia” – comenta el educador.
Desde SAVA, además, participan en “La Compañía”, un espacio grupal para combatir la soledad no deseada y fortalecer vínculos comunitarios.

Una mirada al futuro con esperanza
Hoy, Marco Antonio mira al futuro con tranquilidad y esperanza. Quiere volver a trabajar, viajar a Perú para reencontrarse con su familia y seguir construyendo una vida estable y digna.
“He cambiado mucho. Ahora tengo una vida ordenada, hago deporte, tengo amigos y puedo vivir siendo quien soy” – comparte alegremente.
Su mensaje para otras personas que comienzan un proceso similar es claro: “Hay que tener paciencia y aprender a convivir. Todos somos diferentes, pero podemos acompañarnos y crecer juntos”.
Acompañar para transformar vidas
Historias como la de Marco Antonio reflejan la importancia del acompañamiento integral y comunitario que impulsa Acollida i Esperança. A través de sus proyectos y servicios, la entidad acompaña a personas en situación de vulnerabilidad en procesos de recuperación, autonomía e inclusión social, ofreciendo apoyo residencial, acompañamiento emocional y espacios de convivencia.
Creemos en las segundas oportunidades, en la dignidad de cada persona y en la fuerza de caminar juntos. Colaborar con Acollida i Esperança es contribuir a que muchas más personas puedan reconstruir su proyecto de vida con esperanza, autonomía y futuro.