10/08/2026
Nits de Clàssics regala una velada inolvidable en el Convento de los Franciscanos

La música clásica volvió a emocionar al público en el claustro del Convent dels Franciscans de la Bisbal d’Empordà con una nueva edición de Nits de Clàssics, una velada que reunió a 200 personas para disfrutar de un concierto de gran calidad artística en un entorno patrimonial único.
El recital estuvo protagonizado por Josep Bassal, al violonchelo, y Maria Àngels Pardàs, al piano, quienes ofrecieron un programa cuidadosamente seleccionado con obras de Felix Mendelssohn, Gaspar Cassadó, Joan Lamote de Grignon, Antoni Massana y otros compositores destacados del repertorio clásico y catalán.
Un viaje musical lleno de sensibilidad
Desde las primeras interpretaciones, el concierto creó una atmósfera íntima y emotiva que envolvió a todas las personas asistentes. La complicidad entre los dos intérpretes y la riqueza expresiva de las obras permitieron construir un recorrido musical lleno de matices, donde el lirismo del violonchelo y la delicadeza del piano dialogaron con naturalidad y profundidad.
El claustro del Convent dels Franciscans, con su singular acústica y su carácter histórico, volvió a convertirse en un escenario privilegiado para la música en directo. La cercanía entre los artistas y el público favoreció una experiencia íntima y compartida, haciendo que cada pieza resonara con especial intensidad entre las paredes del antiguo convento.




Cultura, patrimonio y comunidad en la Bisbal
La celebración de Nits de Clàssics reafirma el compromiso del Convent dels Franciscans y de la Fundació Acollida i Esperança con la promoción de actividades culturales abiertas a la ciudadanía. Este tipo de propuestas contribuye a dinamizar el patrimonio histórico y a convertir el Convent en un espacio vivo de encuentro, comunidad diálogo y participación.
Desde la Fundació Acollida i Esperança queremos agradecer a la organización de Nits de Clàssics a Foixà, a todas las personas asistentes, así como a Josep Bassal y Maria Àngels Pardàs, por ofrecer un concierto que llenó el claustro de belleza, emoción y sensibilidad, y que volvió a demostrar el poder de la música para reunir y emocionar a las personas.