27/10/2026
Itaca celebra su reunión anual de voluntariado 2026

Hace unos días, en Itaca se celebró la reunión anual de voluntariado, un espacio de encuentro, seguimiento e intercambio entre las personas voluntarias y el equipo educativo del proyecto.
La reunión permitió compartir un momento diferente, fuera de la actividad habitual, conversar sobre la experiencia del voluntariado y poner en común propuestas para seguir creando espacios de participación y convivencia con las personas que viven en Itaca.
Un espacio para compartir y hacer seguimiento del proyecto
Durante el encuentro se repasó brevemente la situación actual del piso y de las personas atendidas, sin entrar en detalles personales. En los últimos meses ha habido bastante movimiento en Itaca, por lo que este espacio resultó especialmente útil para compartir la evolución del proyecto.
También se propusieron distintas actividades para realizar conjuntamente con las personas usuarias, como organizar una noche de videojuegos, preparar una cena compartida entre el voluntariado y las personas usuarias o realizar salidas de ocio.
Estas iniciativas buscan generar momentos de encuentro más allá de las actividades habituales y seguir construyendo vínculos, confianza y convivencia dentro del piso.



Compartir, proponer y seguir construyendo Itaca
Uno de los aspectos destacados de la reunión fue también el perfil de las personas que actualmente forman el grupo de voluntariado de Itaca. Muchas llevan aproximadamente un año participando en el proyecto y se trata de un grupo especialmente joven, con personas de entre 23 y 36 años que compaginan los estudios y el trabajo con el compromiso de dedicar parte de su tiempo al voluntariado.
Tal como explica Amanda, responsable de voluntariado de la entidad:
«Normalmente, el perfil del voluntariado es el de una persona jubilada o que dispone de más tiempo. Esto no significa que unos perfiles sean mejores que otros, pero ver a jóvenes de entre 23 y 36 años que compaginan los estudios y el trabajo para dedicar tiempo al voluntariado es muy esperanzador. Que el piso Itaca sea testigo de su implicación directa con la realidad social de la ciudad nos demuestra que la juventud de Barcelona no solo tiene conciencia social, sino que también es motor de cambio. Ver su energía, sensibilidad y compromiso nos reafirma en el poder que tiene la gente joven para construir comunidad».
La reunión sirvió, así, para compartir experiencias, revisar la evolución del proyecto e imaginar nuevas actividades que permitan seguir fortaleciendo la relación entre el voluntariado, el equipo educativo y las personas usuarias.
Desde Acollida i Esperança queremos agradecer a todas las personas voluntarias de Itaca su implicación, disponibilidad y compromiso. Su tiempo y su presencia contribuyen a hacer posible un acompañamiento basado en la cercanía, el respeto y la confianza.
Encuentros como esta reunión nos recuerdan que el voluntariado es también una forma de hacer comunidad e implicarse directamente en la realidad social de la ciudad.