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10/06/2026

Judith, voluntaria de Can Banús: “Estáis dando otra oportunidad y eso inspira”

Judith voluntaria hicendo tallers con residents can banùs

Desde hace apenas un mes, Judith forma parte del equipo de voluntariado de Can Banús. Aunque lleva poco tiempo colaborando en el centro, su entusiasmo, cercanía y ganas de aportar ya han dejado huella entre las personas residentes.

Voluntariado formativo en hábitos de alimentación en Can Banús

Nacida en España, con raíces canadienses y portuguesas, Judith ha vivido en distintos lugares a lo largo de su vida. El voluntariado siempre ha sido una constante en su trayectoria personal y una manera de contribuir positivamente al bienestar de otras personas.

Como explica Judith: “El voluntariado ha formado parte de mi vida desde hace muchos años y es algo que disfruto haciendo.”

Una experiencia que comenzó cerca de casa

Antes de llegar a Can Banús, Judith colaboraba como voluntaria en Barcelona con mujeres de la Fundació Surt. Tras una experiencia muy enriquecedora, decidió buscar una oportunidad más cercana a su domicilio y encontró en Can Banús un espacio que conectaba plenamente con sus intereses y valores.

Lo que más le atrajo fue la diversidad de actividades y servicios que ofrece el centro. Desde la jardinería hasta la cocina, pasando por diferentes propuestas formativas y de acompañamiento, Judith descubrió un entorno dinámico donde cada persona puede encontrar su lugar.

Judith destaca que:“vi que aquí hacéis un poco de todo. Soy una persona a la que le gustan las cosas variadas”.

Aunque su incorporación es reciente, Judith tiene claro que quiere seguir formando parte del proyecto y ampliar su colaboración mediante acompañamientos, apoyo a actividades y nuevas iniciativas como clases de inglés.

Talleres de alimentación y nutrición para compartir y aprender

Actualmente, Judith impulsa cada lunes los talleres de alimentación y nutrición, una actividad que busca promover tanto los hábitos saludables como la participación y el intercambio de experiencias. Para ella, la alimentación va mucho más allá de los nutrientes. Es un espacio de bienestar, disfrute y cuidado personal.

Durante las sesiones, las personas participantes reflexionan sobre sus hábitos alimentarios, comparten recetas, intercambian conocimientos de distintas culturas y debaten sobre mitos relacionados con la nutrición.

“Los talleres de Judith nos están ayudando mucho, sobre todo a conocer qué nutrientes son más beneficiosos para nosotros y cuáles nos pueden aportar más energía o ayudarnos a descansar, a hacer una mejor digestión, etc.” – comparte Marvin, residente de Can Banús y participante del taller.

En relación con los talleres, Judith comparte que “la hora de comer es algo que nos da mucha felicidad. Es un momento para pensar en nosotros mismos, en nuestra salud y en aquello que nos hace sentir bien”.

Construyendo confianza y vínculo desde el voluntariado 

Uno de los aspectos que más valora Judith es la relación que poco a poco se está creando con las personas residentes. A través de los encuentros semanales se fortalecen la confianza, la comunicación y los vínculos entre las personas.

Además, Judith señala:“poco a poco estamos cogiendo confianza y creo que se lo pasan bien. Intento que los talleres sean muy interactivos”.

El valor transformador del voluntariado

El significado del voluntariado para Judith tiene una dimensión profundamente personal. Durante su juventud vivió en una casa de acogida y recibió el apoyo de profesionales y educadores que la ayudaron a crecer y construir su proyecto de vida.

Esa experiencia despertó en ella el deseo de devolver el apoyo recibido y contribuir al bienestar de otras personas que atraviesan momentos de dificultad: “me gustaría devolver el favor. He visto el efecto positivo que puede tener la ayuda de otras personas y creo que vale la pena dedicar parte de tu tiempo a los demás”.

Para Judith, dedicar tiempo a otras personas es una forma de generar impacto positivo, pero también una oportunidad de crecimiento personal y aprendizaje constante.

Un mensaje para futuros voluntarios y voluntarias

Cuando se le pregunta qué diría a alguien que está pensando en iniciar una experiencia de voluntariado, su respuesta es clara y directa:“hacedlo sin dudar.”

Como reflexión personal, Judith comparte que “es importante escuchar las historias de las vidas de otra gente para entender mas el mundo… creo que puede ser un buen punto que podria atraer mas interes. Es una de mis razones principales del porque lo hago y molaria que estuviese ahi.”

Según ella, el contacto humano y el intercambio de experiencias son algunos de los mayores aprendizajes que ofrece esta labor, tanto para quienes reciben apoyo como para quienes lo ofrecen.

La esperanza de una segunda oportunidad

La palabra esperanza tiene un significado especial para Judith. En Can Banús encuentra un proyecto que apuesta por las personas y por su capacidad de reconstruir sus vidas.

Para ella, el trabajo que se realiza en el centro refleja la importancia de ofrecer una segunda oportunidad a quienes la necesitan y de acompañar los procesos de cambio con respeto, cercanía y confianza.

Finalmente, Judith destaca una idea que resume el espíritu de Can Banús:

“Todo el mundo merece una segunda oportunidad y creo que eso es lo que estáis haciendo aquí. Estáis dando otra oportunidad y eso inspira”.

Con voluntarias como Judith, Can Banús sigue fortaleciendo su compromiso con la acogida, el acompañamiento y la construcción de nuevas oportunidades, demostrando que la solidaridad y la esperanza pueden transformar vidas.