11/08/2025
“El aprendizaje del idioma hace que se puedan transformar” – Nadia, voluntaria de Can Banús y del programa Làbora

En un rincón discreto pero esencial de la ciudad de Badalona, Can Banús trabaja día a día para ofrecer oportunidades reales a personas que han dejado atrás situaciones difíciles. A través del refuerzo lingüístico, esta casa de acogida se convierte en un espacio de aprendizaje, confianza y esperanza hacia un futuro mejor. Enseñar un idioma también es acoger.
Hablamos con Nadia, una voluntaria de treinta y seis años que, con dedicación y empatía, contribuye a transformar vidas desde la cercanía, el vínculo y el compromiso.
Nadia, voluntaria en Can Banús y en el programa Làbora: formación y acompañamiento en inserción laboral para ofrecer nuevas oportunidades y una mayor autonomía
Nadia, de origen argentino, llegó a Cataluña hace siete años. Actualmente acompaña a mujeres en situación de violencia de género y con trastornos de salud mental en el Grup ATRA.
Además, desde abril de 2025 forma parte del equipo de voluntariado de la Fundació Acollida i Esperança desarrollando dos tareas transformadoras; formación en idiomas en la casa de acogida Can Banús y asesoramiento sociolaboral en el programa Làbora:
“Quería conocer cómo se trabajaba la salud mental y la exclusión social aquí en Cataluña. Me interesaba mucho la diferencia entre culturas y cómo chocan entre ellas. Investigué diferentes entidades y vi vuestra web. Me llamó mucho la atención el acompañamiento y los servicios de inserción laboral que ofrecíais a las personas atendidas.”

Y añade: “Siento que Acollida i Esperança es muy completa, ofrece muchos servicios desde distintas áreas de apoyo y acompañamiento: acoger, formar, cuidar la salud bucodental, ofrecer vivienda y autonomía con el apoyo de profesionales, etc. Yo me formé en inserción laboral y quería seguir aprendiendo, por eso me presenté como voluntaria. Creo que la fundación trabaja de manera muy horizontal, de tú a tú, generando autonomía para que la persona pueda tomar decisiones por sí misma.”
Más que idiomas: palabras que acompañan — voluntariado lingüístico en Can Banús
Nadia acude una vez por semana al centro de acogida de Badalona. En un principio, comenzó ofreciendo talleres grupales de castellano a personas residentes en Can Banús procedentes de países como India, Georgia o Ucrania, es decir, lugares donde no se habla castellano.
No obstante, nos explica que, al poco tiempo, introdujo algunos cambios con el objetivo de fortalecer el vínculo y ofrecer un apoyo más horizontal, optando por una formación individualizada y centrada en lo más profundo de cada persona atendida, generando una conversación distendida sobre sus orígenes, sus motivos para emigrar, el choque cultural, entre otros aspectos:
“Quería que sintieran que no era una obligación asistir al taller, que lo vieran como parte de la vida cotidiana de la casa y que tuvieran una conversación amena conmigo. Así logré que se abrieran más. Además, los niveles de castellano eran distintos en cada persona y así íbamos avanzando de forma más personalizada.”
Las personas usuarias de este refuerzo lingüístico esperan con entusiasmo ese momento de los lunes porque, además del trabajo que desarrolla el equipo educativo del centro, encuentran un espacio más donde expresarse libremente mientras pasean por los jardines de Can Banús. Ahí inician un nuevo proceso de transformación interior.

Nadia confirma que: “Está comprobado: cuando quieres acompañar desde una perspectiva horizontal, lo que importa es el vínculo. El aprendizaje del idioma permite que las personas se transformen, porque somos seres sociales por naturaleza y les ayuda a pedir ayuda, hacer gestiones y avanzar con su propia autonomía.”
Reescribir el futuro a través de la inserción laboral en el programa Làbora
Nadia, especialista en inserción laboral, también colabora de forma voluntaria en el programa Làbora del Ayuntamiento de Barcelona, realizando tareas de orientación laboral:
“Las personas a las que atendemos y asesoramos vienen derivadas de Servicios Sociales. Lo que más me gusta del programa es el enfoque, porque no se trata solo de ayudarles a encontrar trabajo. Primero hay un componente emocional importante: hacemos entrevistas individualizadas, entendemos qué estudios tienen, qué posibilidades reales tienen de encontrar un empleo acorde a su formación o qué deben hacer para lograr sus objetivos. Pero además, queremos entender cómo se sienten psicológicamente, en qué momento personal están, si necesitan ayuda jurídica o burocrática, si hay que regularizar alguna situación, etc.”
Más adelante, destaca la importancia de no etiquetar a las personas, y de fomentar su conciencia sobre sus propias capacidades, a pesar de las dificultades, para que puedan escoger y avanzar:
“Lo que más me emociona del acompañamiento que hacemos es mostrarle a la persona que puede transformarse cuando esté preparada, que puede lograrlo, y cómo le cambia la mirada al saber que hay soluciones y esperanza de progreso. De repente, toma conciencia del nuevo reto y sale motivada. Es fundamental dejar atrás quiénes eran en su país y reinventarse profesionalmente.”
En definitiva, las personas atendidas sienten que recuperan su valor, su ilusión y su confianza. Nadia menciona un aspecto fundamental para la autoestima y la independencia en estos procesos de orientación laboral:
“De hecho, muchas veces, cuando atraviesas situaciones difíciles, sacas recursos que ni sabías que tenías. Si a eso le sumamos una orientación que fomente su propia autonomía, conseguimos que la persona pueda tomar decisiones y, finalmente, ser responsable de su propia vida. Es esencial que no generemos dependencia de los recursos ni de la ayuda que ofrecemos.”
Y concluye con una reflexión contundente:
“El trabajo dignifica, pero no lo es todo. La persona debe ser libre para decidir hacia dónde quiere dirigir su vida, qué la motiva y a dónde quiere llegar.”
El testimonio de esta joven voluntaria nos recuerda que, a menudo, el cambio comienza con gestos sencillos pero profundos.

Acompañar, escuchar, compartir conocimiento, aprender cosas nuevas… Todo suma en el camino hacia una sociedad más justa e inclusiva. La labor de Acollida i Esperança y de quienes colaboran con la fundación nos invita a replantearnos cómo podemos, cada uno desde nuestro lugar, ser parte del cambio.
Si tú también quieres formar parte de esta transformación social y sumarte al voluntariado de Acollida i Esperança, completa el siguiente formulario o encuentra otras formas de colaborar con la fundación.